viernes, 17 de febrero de 2012

¿Qué le falta a nuestra democracia?



“La democracia es el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre. Con excepción de todos los demás”.

Sir Winston Churchill (1874-1965)




A menudo nos formulamos esta pregunta y lamentablemente más que una interrogante esta frase se convierte en una afirmación lapidaria que entre líneas nos dice: "todavía existe una agenda pendiente en el camino a un Estado de derecho propiamente dicho, donde todos seamos iguales ante la ley".

La respuesta a este planteamiento se obtiene luego del análisis de un conjunto de elementos comprendidos entre acciones concretas a realizar, el reconocimiento de la existencia de cosmovisiones diferentes, la necesidad de generar importantes cambios de conducta, la modificación o correcta aplicación de marcos legales, entre otros aspectos. Pero a mi modesto entender no existe solución posible que no involucre consigo la participación popular y el pleno ejercicio de los derechos ciudadanos.

Por lo general, se cuestiona al sistema político, esto es comprensible e incluso puede ser justificado; con mayor razón cuando la democracia moderna ha mostrado su fragilidad a lo largo del tiempo. Desde la aparición del sufragio universal en la segunda mitad del siglo XIX hasta hoy, en pleno siglo XXI, los demócratas continuamos enfrentando modelos dictatoriales ya sean autoritarios o totalitarios pero que de ningún modo pueden ser superiores al pleno ejercicio de la libertad por más "eficiencia" que nos pretendan ofrecer.

El Estado democrático actual se sostiene sobre principios que datan desde la Ilustración, tales como el de separación de poderes, del respeto a las libertades individuales, o de pesos y contrapesos; sin embargo, en todos los años transcurridos desde entonces a la fecha el ser humano no ha logrado idear otro modelo superior al impulsado por estos planteamientos, lo cual nos obliga a buscar el fortalecimiento de la democracia y dotarla de herramientas que le permitan un mejor funcionamiento hacia la sociedad.

Dentro de ello, regresamos al importante papel de la ciudadanía, pongamos un ejemplo: los partidos políticos son tan o mas criticados que la misma democracia, pero ¿de quién depende su mejoría? ¿No son instituciones que se componen de ciudadanos? ¿No son acaso los partidos quienes finalmente nos gobiernan y deciden los destinos de la población? Hoy se crean "partidos" o se cambia camisetas dentro de ellos como si fuese parte del día a día. Cuando esa gran mayoría ciudadana se vincule más a la política ya sea como elector -donde el voto sea voluntario-, simpatizante, afiliado o activista de un movimiento político habrá empezado el cambio en la clase política, por ende en nuestros gobernantes y como resultado tendremos democracias mas representativas y sostenibles en el tiempo.

Un colega abogado me dijo recientemente que a él no le interesaba la política, inmediatamente lo refute recordándole que las leyes las dan los políticos y no los juristas, y peor aun en su caso este amigo estaba obligado a conocer y utilizar esas normas para ganarse la vida. Ello puede ampliarse a todos los ciudadanos, bien decía el actor franco-italiano Yves Montand:”Aunque no te ocupes de la política, ella se ocupará de ti”. Esta claro que no hay lugar al reclamo si las cosas no caminan como queremos. La democracia es un modelo idealmente bueno pero que en la práctica se ve distorsionado por varios de sus “agentes”. Los que dirigen el sistema democrático son mucho menos que los que no lo dirigen, y esto es por la delegación que hacemos todos cuando ejercemos el derecho de sufragio. Sin embargo con ello no se agotan nuestras posibilidades de actuar, el ejercicio de la ciudadanía plena, nos exige tomar posición y defenderla por nosotros y por los que vendrán luego, solo así estaremos contribuyendo a resolver la pregunta con la que iniciamos esta reflexión y por ende aportar en la construcción ya no de un sistema político determinado, sino principalmente de un mundo mejor para nuestros hijos y para los nietos que ellos nos den. Bien decía mi viejo que en paz descanse: “para limpiar hay que ensuciarse las manos”.

Entonces ¿qué le falta a nuestra democracia? Muy sencillo…le faltas TÚ.

lunes, 25 de abril de 2011

EL VOTO ES UNA RESPONSABILIDAD

El votar en blanco o viciar el voto es un acto totalmente legitimo, empezamos por eso. Nadie pretende negar el derecho que todos tenemos a ejercer el sufragio de esa forma. Sin embargo nuestro pais se enfrenta hoy a una coyuntura bastante compleja. Casi la mitad de los peruanos no ha votado por ninguno de los candidatos que ahora se encuentran en la segunda vuelta y de la otra mitad que queda podemos percibir que existe una gran polarizacion donde los seguidores de uno u otro candidato practicamente satanizan al rival, en muchos casos con argumentos validos y con los cuales muchos podemos coincidir pero que lamentablemente dominan la contienda por sobre las propuestas.

Por quien votar? Aqui no se pretende orientar hacia una decision puntual al respecto, pero si nos interesa que asumas una responsabilidad, que elijas entre las opciones que la mayoria de la poblacion peruana nos ha dejado, caso contrario estariamos renunciando a definir el futuro de nuestro pais, dejandolo en manos de terceras personas. El insistir con esto tiene como medida mejorar la calidad de nuestro voto, que analicemos seriamente los planes de gobierno y propuestas, asi como la vida de los dos candidatos a la presidencia, entre el Sr Humala y la Sra Fujimori se encuentra el futuro del pais por los proximos 5 años y el no examinar ambas posiblidades y abandonar nuestra capacidad de influencia en el resultado viciando o blanqueando el voto es valgan verdades una evasion de la responsabilidad que como ciudadanos tenemos de buscar lo mejor para nuestro pais en estos momentos donde se definira no solo el futuro inmediato sino mucho mas alla de eso.

Si el voto en el Peru fuese voluntario, hoy estaria tratando de convencerlos de ir a votar, pero siendo obligatorio lo que nos toca a los politicos es asumir nuestra responsabilidad y recomendar a los peruanos de buena voluntad a decidir, nos guste o no, por alguna de las dos opciones presidenciales, nosotros mismos nos hemos conducido a esta situacion y ahora es a nosotros mismos, a todos los votantes de la primera vuelta, a los que nos toca darle la mejor salida posible a nuestro Peru.

Que Dios nos ilumine!

lunes, 12 de octubre de 2009

Los Partidos Políticos en el Perú.

Rumbo a un real sistema de partidos políticos.

A propósito de la abrupta salida del congresista Isaac Mekler del Partido Nacionalista, una vez más se ha comprobado la necesidad de contar con verdaderos partidos políticos en nuestro país. Para ello hay varios elementos constitutivos que no deberían dejarse de lado en ningún análisis. En principio, es evidente que los movimientos políticos sin sustento ideológico no aglutinarán adeptos en base a principios o propuestas sino por el contrario, seguirán constituyéndose en camarillas de amigos que siguen a una persona. Esto es un primer vértice del problema, aquello que debería ser un factor cohesionador de la militancia partidaria -como es la identificación doctrinaria- ha pasado a ser un elemento prescindible para llegar al poder en el Perú. Sin ideología no hay partido.

La estructura y organización son tan importantes como la propuesta doctrinaria –caso contrario estaríamos ante sociedades de pensamiento sin capacidad de acción efectiva- Un partido debe desarrollar ordenadamente su trabajo político a través de la estructuración de su militancia, su funcionamiento debe estar regulado por un estatuto acorde a ley. Lamentablemente pocos partidos en nuestro país se encuentran verdaderamente organizados y articulados, dejando paso a maquinarias electoreras.

Un partido sin recursos económicos es como una gran maquina sin combustible, de nada servirá contar con una ideología contagiante o una organización perfecta si no se disponen de los medios para darles uso. Las actividades partidarias requieren de dinero –seguimos esperando que el congreso se decida por cumplir la ley de partidos y efectuar el financiamiento público directo para atenuar intereses privados, con el compromiso de una efectiva rendición de cuentas- ya sean estas de índole propagandístico, de capacitación o de carácter estatutario; si no hay posibilidad de financiación el partido no caminará.

Es fundamental igualmente la democracia interna partidaria. Si los partidos compiten en democracia para acceder al poder, ellos tienen el deber de reproducir el mismo esquema hacia su interior. La libre afiliación, la igualdad de derechos y obligaciones y las elecciones internas transparentes son tarea pendiente en nuestro país. Insistimos en que la ONPE debe participar obligatoriamente y en todo el proceso electoral interno –es necesario en este punto una reforma urgente a la ley de partidos-. Sin transparencia los partidos estarán condenados a la desaparición.

En líneas generales, los partidos requieren una vocación de permanencia en el tiempo y trascender las coyunturas, para ello será esencial cubrir los elementos anteriormente planteados. Asimismo consideramos esencial replantear el debate sobre el voto voluntario –los partidos tendrían que trabajar muy en serio para conseguir el respaldo popular-, la eliminación del voto preferencial –acabaría con la guerra interna y cohesionaría a los partidos hacia fuera, eso sí con previa certeza de una real democracia interna- y la renovación parcial del congreso - después de tantos escándalos queda claro que nuestros parlamentarios merecen una constante evaluación- que contribuirá a fortalecer a la clase política representada en uno de los principales poderes del Estado. Estas reformas contribuirán a mejorar las condiciones para construir un sistema de partidos políticos que nos brinde estabilidad y no nos obligue a pasar por el temor de no saber cual será el destino de nuestro país –donde el desconocido de hoy puede ser el elegido de mañana- en cada proceso electoral. Sólo así mejoraremos la calidad de los partidos políticos, de la clase política y por añadidura de las instituciones esta integra, contribuyendo definitivamente al desarrollo de nuestro país.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

miércoles, 5 de agosto de 2009

Invitación

Estimados lectores, espero puedan acompañarme a la presentación en Lima, con la que iniciaremos la difusión y debate de los temas relacionados a los partidos políticos.


DISPONIBLE EN LIBRERIAS EPOCA, CRISOL y FONDO DE CULTURA ECONOMICA

En esta ocasión me permito poner a su disposición mi libro "Los Partidos Políticos ante la sociedad. Legalidad y Caso Peruano". Espero sea de su agrado.


jueves, 14 de mayo de 2009

Elecciones internas en los partidos políticos

Elecciones Internas en los partidos políticos




La semana pasada llegó a mis manos un artículo del diario “El Clarín” de Argentina donde se informaba que, de todos los partidos, sólo la Unión Cívica Radical había realizado elecciones internas para elegir a sus candidatos a las elecciones nacionales del 28 de Junio próximo. El resto de partidos realizó medidas excepcionales tales como listas únicas de “consenso”, que reducen el poder del afiliado y aumenta el de los caudillos y el dinero.

En nuestro país la situación no es distinta, muy pocos partidos realizan elecciones internas para elegir candidatos o dirigentes, incluso podemos afirmar que casi ninguno lo hace sin conseguir el reconocimiento positivo de sus propios militantes. Para ello sustentamos nuestra posición en algunos elementos. En primer lugar, los Tribunales Electorales no son elegidos democráticamente, por el contrario, son designados por la cúpula partidaria, que si bien puede entenderse como un método para asegurar que existan militantes calificados, debería considerar una configuración mixta entre elegidos y designados que indudablemente tendría mayor legitimidad ante la militancia.

Otro elemento importante es la organización de las elecciones. En el Perú, la Ley de Partidos establece la posibilidad de que la Oficina Nacional de Procesos Electorales participe en estos procesos de manera facultativa, previa invitación del partido, cosa que lamentablemente sucede rara vez. Sería saludable que esto cambie y que incluso participen otras instituciones que, a manera de observadores, generen una mayor garantía de la imparcialidad en el proceso.

En este contexto, debemos tener en cuenta a los padrones partidarios que contienen la inscripción de los militantes y que constituyen el filtro de participación cuando las elecciones internas son cerradas. Su publicación no debería ceñirse únicamente a los periodos electorales y cualquier modificación debe estar fundamentada y difundida adecuadamente al interior de la militancia. Esto debe ir de la mano con una regulación electoral transparente y pública, a fin de dotar al proceso electoral interno de la legalidad y legitimidad que se requiere.

Si somos conscientes de la desconfianza que la “clase política” genera en la mayoría de los ciudadanos, al punto que los afiliados a los partidos políticos son casi un margen de error en las encuestas, es imprescindible que los dirigentes políticos entiendan que sin elecciones transparentes que afirmen la democracia interna, los partidos políticos seguirán siendo poco representativos y populares para la población.

En suma debemos promover la existencia de tribunales electorales legítimos, la participación de organismos imparciales a manera de veedores y reglas de juego claras, que permitirán que los partidos políticos, sean realmente los interlocutores por excelencia entre la ciudadanía y el poder político, y no pierdan su papel convirtiéndose en minorías que sólo reciban respaldo por una cuestión de descarte, donde el voto obligatorio resulte en una carga para electores poco convencidos en su propia elección interna.

Bibliografia Recomendada en Partidos Políticos

  • Almond G.A. y Powell G. B. “Política Comparada”
  • Andrade Sánchez, Eduardo. “Introducción a la Ciencia Política”
  • Bartolini, Cotta, Morlino, Panebianco, Pasquino . “Manual de ciencia Política”
  • Bernales Ballesteros, Enrique y otros. “Parlamento y ciudadanía. Problemas y alternativas”
  • Bernales Ballesteros, Enrique. “Partidos Políticos y Democracia en el Perú.”En Socialismo y Participación N°73
  • Biscaretti di Ruffia Ballesteros, Paolo. “Derecho Constitucional”
  • Cotarelo, Ramón. “Los Partidos Políticos”
  • Duverger, Maurice. “Los Partidos Políticos”
  • Eguiguren Praeli, Francisco José. “Consideraciones para una propuesta de ley de partidos políticos”
  • Ferrero Raúl, “Ciencia Política. Teoría del Estado y Derecho Constitucional”.
  • Flores Giménez, Fernando. “La democracia interna en los Partidos Políticos”
  • García-Pelayo, Manuel.“El Estado de Partidos”
  • Haya de la Torre, Víctor Raúl. “Obras Completas”
  • Lenk Kurt y Neumann Franz. “Teoría y sociología críticas de los partidos políticos”
  • López Mario Justo. “Partidos políticos. Teoría General y Régimen legal”
  • Martínez Sospedra, Manuel. “Introducción a los Partidos Políticos”
  • Mella Márquez, Manuel. “Curso de Partidos Políticos”
  • Mena Keymer, Carlos Eduardo. “Rediseño de partidos políticos en América Latina”
  • Mosca, Gaetano. “La clase Política”
  • Navarro Méndez, José Ignacio. “Partidos Políticos y Democracia Interna”
  • Nohlen, Dieter, Sonia Picardo, Daniel Zovatto. “Tratado de derecho electoral comparado de América Latina”
  • Nohlen, Dieter. “Elecciones y sistemas de Partidos en América Latina”
  • Nohlen, Dieter. “Sistemas electorales y Partidos Políticos”
  • Pastor, Manuel y otros. “Fundamentos de Ciencia Política”
  • Rojas Samanez, Álvaro. “Partidos Políticos en el Perú. Desde 1872 a nuestros días”
  • Rubio Correa, Marcial. “Ley de Partidos políticos. Las reglas que nadie quiso aprobar”
  • Sartori, Giovanni. “Partidos y sistemas de partidos: Marco para un análisis”.
  • Tezanos, José Félix. “Sociología de los partidos políticos”
  • Tuesta Soldevilla, Fernando. “Sistema de Partidos Políticos en el Perú. 1978-1995.”
  • Von Beyme, Klaus. “La clase política en el Estado de partidos”
  • Zovatto, Daniel. “Dinero y Política en América Latina: Una visión comparada”